Necrópolis y basílica de Pianabella

La necrópolis de Pianabella

Siguiendo la calle de Pianabella desde el cementerio de Ostia Antigua se llega a una amplia explanada de casi 50 hectáreas, comprendida entre la antigua ciudad, la laguna ostiense, el canal de la Laguna y el mar. Esta área estaba ocupada antiguamente por la necrópolis de Pianabella, un vasto cementerio utilizado hasta el siglo IV d.C. Hoy en día la zona se caracteriza por la presencia de cinco resaltes dispuestos en paralelo, que quizás señalen antiguas calles internas del cementerio.

El descubrimiento de varios hallazgos prueba la importancia de este sepulcro, entre los cuales hay un refinado sarcófago con escenas de centauromaquia (primera mitad del siglo II d.C.), hoy conservado en el Museo Ostiense, y una tumba de época imperial con finas urnas y sarcófagos. Asimismo, en la necrópolis se localizaba un "columbario", o sea, un gran espacio con sepulturas distribuidas en nichos elaborados en las paredes. Este edificio de comienzos del alto imperio acogió durante el tiempo varios tipos de enterramientos, como la incineración (en urnas) o la inhumación; en este último caso podía tratarse de sarcófagos, fosas o tumbas "a la capuchina", es decir, tumbas recubiertas con tejas colocadas a dos aguas.

 

La basílica cristiana

Entre los siglos IV y V d.C. un sector de la necrópolis fue ocupado por una basílica cristiana, a la que se llega recorriendo un sendero entre el IV y el V resalte del terreno.

La basílica fue excavada en 1976 y posteriormente recubierta para garantizar su conservación; probablemente se trataba del monumento más importante del suburbio ostiense. Flanqueada por una calle empedrada, era un edificio con una única nave absidiada, precedido por un pórtico avanzado fortificado. En el interior de la iglesia y en eje con la zona presbiterial se encontraba un ‘recinto' funerario, que contenía un centenar de formae (sepulturas de inhumación) dispuestas sobre varios órdenes superpuestos.

El uso funerario de la iglesia está constatado hasta el siglo IX cuando, con el abandono de la necrópolis adyacente, las actividades de culto se trasladaron al Burgo de Ostia Antigua en torno a la iglesia de Santa Áurea.

Vista general de la necrópolis de PianabellaVista general de la necrópolis de Pianabella

Basílica cristiana de Pianabella, vista del ábsideBasílica cristiana de Pianabella, vista del ábside